El peligro de mezclarnos en las actividades del mundo

El peligro de mezclarnos en las actividades del mundo

Salió Dina la hija de Lea, la cual ésta había dado a luz a Jacob, a ver a las hijas del país. Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró. Génesis 34:1-2

El Señor tenía un plan para su pueblo cuando estaba comenzando a desarrollar su propia nación. Pero mucho antes de que los hijos de Israel comprendieran completamente lo que eso significaba, Dios comenzó a enseñarles la importancia de ser apartados de las naciones gentiles (o paganas).

Cuando Dinah "salió a ver a las hijas de la tierra", puede que no se haya dado cuenta del peligro potencial de mezclarse con los extranjeros. Este peligro se hizo real cuando Hamor "la violó".

Como cristianos, debemos ser conscientes del peligro de mezclarnos en las actividades del mundo. Debe haber una distinción entre nosotros y el mundo.

Hay tiempos para testificar y para resplandecer la Luz de Jesucristo en el mundo, pero necesitamos sabiduría para saber cuándo debemos tener cuidado con los lugares peligrosos.

Jesús oró para cuando estuviéramos en el mundo, pero que no fuéramos parte de las cosas del mundo. Dios tiene un propósito para nosotros en cómo vivimos y también en las actividades de las cuales participamos.

Debemos entrenarnos a nosotros mismos para ser conscientes de los planes del enemigo para atraernos a los problemas, lo que a menudo sucede porque estamos en un lugar donde no deberíamos estar.

Dinah se encontró en problemas visitando a las mujeres de la tierra. Este problema llevó a problemas aún mayores para la familia. Recibamos este mensaje y apliquémoslo a nuestras vidas mientras oramos para estar conscientes de este tipo de peligros.

Lo que puede parecer dañino, menos dañino, podría ser dañino. Acostúmbrate a llevar cada decisión al Señor primero y luego pide la sabiduría y guía de lo que debes hacer en adelante.

Referencias:
  • Daniel 3
  • 1 Juan 5 
  • Génesis 34:1-2